Mundo de ficçãoIniciar sessãoAcaricio sus rizos con suavidad, inclinada sobre la cuna mientras dormita inclinado de un lado, abrazado a su perrito de peluche favorito. Mi índice recorre su brazo de tez morena, tan suave que parece una manta de cachemir; sus labios rosados entreabiertos.
Es tan hermoso.
Desde el mismo segundo en el que vi su carita de ángel supe que siempre lo amaría; fue un milagro.
El móvil en el bolsillo de la sudadera vibra, haciendo que ba







