Mundo ficciónIniciar sesión—Gracias, Jard —musito aún un poco conmocionada por el hecho que me esté cubriendo con Sam para que nadie nos pille.
En cuanto los brazos de Jared nos sueltan, me separo de Sam, recuperando la compostura que no debería haber perdido. Me aliso el vestido y miro a mí salvador con una enorme sonrisa que él me devuelve con sus ojos azules llenos de amor y cariño.
A primera vista Jared parece un chico bastante intransigente, tan alto y delgado que parece un fideo, desgarbado, pero con







