-XII-

Al abrir los ojos se dio cuenta de que había anochecido.

La habitación estaba sumida en la completa oscuridad.

Fuera, se oía llover.

A mansalva.

Notaba un brazo fuerte mantenerlo bien apresado y el calor de otro cuerpo desnudo contra el suyo.

Se movió un poco pero bastó para despertar al azabache quien con voz ronca y adormilada preguntó:

-Uhmm ¿Qué haces?-

-Nada, es que…no-no estoy cómodo y…-

Sin poder terminar su contestación se vio de costado

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