Mundo ficciónIniciar sesiónLas luces dentro del submarino parpadeaban de vez en cuando mientras Cleo se sacudía entre las ataduras que mantenían sujetas sus extremidades a aquella silla de metal. Frente a ella había una gran computadora que mostraba algunos de los datos secretos del país. Tras ella había cinco hombres totalmente armados, esperando “pacientemente” a que la joven mujer se decidiera a aceptar l







