38. Siempre será tu hogar
El sol de la mañana se filtraba entre las cortinas de la mansión Di Angelo, bañando de luz dorada la cocina. Skyler se movía con soltura, con el delantal atado sobre un vestido sencillo color crema. En la estufa hervía el café, y el aroma a pan recién tostado llenaba el aire.
—¡Niñas, el desayuno está listo! —llamó desde el pasillo.
El sonido de pasos apresurados resonó escaleras abajo. Rowan apareció primero, seguida de Isabella y la dulce Mercy, aún con el cabello despeinado. Jeremy tropez