Parece que mi correo electrónico suena y el teléfono también. Lanzo un suspiro y pongo la cabeza entre las manos.
—Será mejor que respondas a eso —dice una voz, pero está amortiguada ya que tengo los oídos pegados a los brazos. Levantando la vista, no oculto mi cabreo. Encuentro a Harry caminando con una sonrisa de satisfacción, mascando su chicle de forma odiosa.
Le hago un gesto, me acerco a coger el teléfono y me lo pongo en la oreja, murmurando el saludo habitual. Se desvía hacia la derecha