Capítulo 37. El inicio de la ceremonia
Damon se había llevado a Lucía a la casa de la manada, la acostó en su cama mientras él ocupó un lugar al lado de ella, sin poder dejar de verla, no podía dormir esperando que ella se recuperara completamente, la amaba tanto que no se imaginaba la vida sin esa mujer y su loba, y eso a pesar de aún no haberla marcado, sin embargo, esperaba ansioso ese momento, pues ese sería el instante más feliz de su vida. Estiró su mano y acarició su vientre, deseando el momento en que ya su cachorra estuvier