C84- TIENES QUE HABLAR.
C84- TIENES QUE HABLAR.
LIONA.
Respiré hondo tres veces antes de levantar el puño. El sonido de mis nudillos golpeando la madera resonó como un disparo en el silencio del pasillo.
—Pasa— la voz de Gideon sonó ronca desde dentro.
Al abrir la puerta, el olor a hierbas medicinales y sangre vieja me golpeó. Gideon estaba recostado en la cama, vendajes blancos envolviendo su torso y brazo derecho. A pesar de todo, seguía teniendo esa presencia... esa fuerza que siempre lo hizo parecer más grande de