Mundo ficciónIniciar sesiónErebus-3 no refleja la luz. Refleja a ti mismo, y tú no te gusta lo que ves.
Mira lo comprendió en el momento en que la nave atravesó la atmósfera del planeta. No había nubes. No había cielo en el sentido tradicional. Solo una extensión cristalina que devolvía la imagen de la nave multiplicada por cien, como si mil versiones de ellos mismos estuvieran descendiendo simultáneamente hacia la superficie.
—Es hermos







