Mundo ficciónIniciar sesiónAbrí mis ojos y noté que mi cuerpo estaba cubierto de sudor y de pronto, el sueño se me vino a la mente.
Debía llamar urgente a Jun.
Al tercer pitido Jun atendió.
—Buenos días Minji— respondió adormilado.
—Disculpa la hora, pero debo decirte algo, ¿Podemos encontrarnos en el café?— mi respiración sonaba agitada.
— ¿Te encuentras bien?— preguntó con preocupación.
—Yo sí, pero Keane corre peligro.
—De acuerdo, te veré allí.
Colgué







