Mundo de ficçãoIniciar sessãoNunca creí que extrañaría mis días rutinarios en los que no tenía premoniciones que costaran la vida de alguien.
Al día siguiente desperté relativamente aliviada, sentía que tal vez todo había terminado.
Me alisté y me preparé para salir al trabajo.
Luego de un desayuno rápido que consistió en una taza de café para variar, tomé mi bolso y salí camino hacia allí.
—Tu hermano sí que luce bien en televisión— oí que Alice le decía a Brent.
—¡Vas a casarte!—







