—Vas a volver a follarte por mí —murmuró, con voz baja y suave… tan peligrosa que me revolvió el estómago.
Tragué saliva con dificultad, el pulso acelerado. —Yo… yo… —Apenas pude pronunciar las palabras. Mi cuerpo ya reaccionaba, ya temblaba por él.
Kaelen sonrió con esa sonrisa oscura y tentadora que siempre me hacía sentir excitada y asustada a la vez. —No te preocupes —susurró—. Lo vas a disfrutar… igual que la última vez.
Se inclinó un poco más, su aliento cálido rozando mi mejilla, y casi