17. Regresando a la escena
Japón
En cuanto cerraron la puerta del avión, Sisa sintió una desesperación, en ese instante supo que por un largo tiempo no vería a su niño, su determinación, así como la entereza que mostró al despedirse se derrumbó, sus manos temblaban.
Las cerro en puños, no creía lo que le había pasado, ella suponía que, si no se metía con nadie y era buena persona, las cosas malas nunca tocarían a su puerta. Pensó que había sido suficiente con el sufrimiento previo.
La mayor parte del vuelo ella dejó de p