Capitulo 49.

Agnes permaneció dos días más en el hospital y es obvio que me quede todo este tiempo a su lado a excepción de una tarde en la que la empresa requería con urgencia mi presencia ya que uno de los compradores enloqueció por un mal comentario que recibió en la calle ¿puedes creerlo? El idiota se sugestiono solo porque un envidioso le dijo que su auto no era más que basura. En verdad que los humanos son ridículos. Cuando solucione el asunto regrese inmediatamente a la clínica.

—¿A dónde vas? —le pr
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