Capitulo 37.
Drako.
Estuve pensado todo el resto del día en la delicada textura de la cicatriz de Agnes. Su piel es tan suave que parece que estuviera acariciando la tela más costosa que el humano pudo crear. Recorrí su carne con las yemas de los dedos, pero pareciera que el tatuaje que creo en mi memoria lo hizo con fuego y metal derretido… se encuentra muy en el fondo de mi corazón. Es un sentimiento desconocido el que tengo atorado en el pecho, parece ser que perdí el control de mí mismo y estuve a punto