Capitulo 127.
—Aja —di media vuelta y subi a la camioneta. Desde que Agnes desapareció Carlotta no ha querido ni hablarme, se la pasa escondida en su habitación llorando su dolor, la comprendo, no es nada fácil vivir con la angustia.
En el hangar mis hombres y los de Dorien se organizaron para llevar todo lo necesario. Afortunadamente el colombiano no se ha enterado de nada de lo sucedido ya que tuve que pagarles a los medios de comunicación una fuerte cantidad de dinero para que mantengan sus aberrantes boc