Kat
Una vez que ellos se fueron nos sentamos cerca de ella hablándole, Beth le contó de todo en unos minutos, Rob estaba angustiado, no podía articular ni media palabra – disculpen necesito que me den un poco de espacio – era una doctora, bestia su bata blanca, no la habíamos visto en todo el día.
Me fijé que inyectó algo a la venta, lo anotó y se fue, me comía la curiosidad, pasaban de las 10 de la noche, ningún doctor atiende a sus pacientes a estas horas, enfermeras por lo g