Alexandra
No se a quien le gusta más, si a ellos o a mi, tener sexo en la oficina es mucho más excitante que en la cama, lo único malo, es que me quedo con ganas de más, de seguir, de tener esa descarga de adrenalina una y otra vez, el solo echo de pensar en ello hace que mi clítoris palpite de nuevo.
-bien entonces en eso quedamos – la mujer interrumpe mis húmedos pensamientos, las dos se me hacían familiares, pero más la chica que venía con ella, se veía de mi edad, su piel bronceada y ca