Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsa tarde, cuando regresó a la casa de la mamá de Antonio, Marcela estaba sonriente y Esperanza no tardó en percatarse de su cambio de ánimo.
—En la cena me tienes que contar lo que te tiene tan radiante. —Le dijo cuando estaba por salir a hacer unas compras. Marcela asintió con una sonrisa que sus labios no habían dejado salir desde el bochornoso dí







