Mundo de ficçãoIniciar sessãoSeguía sintiéndose insegura, pese a que había conseguido cerciorarse de que Antonio no sabía o sospechaba nada de los mellizos. Conocía a su esposo y sabía que, de haber tenido el mínimo atisbo de duda, no se habría mostrado tan cariñoso como la víspera, cuando incluso le propuso que regresara al apartamento a pasar la noche con él. Su comportamiento habría sido muy distinto, el mismo que la había hecho dudar hasta ese momento, el de un hombre frío, huraño, que la aparta de su calidez. Así er







