Mundo ficciónIniciar sesiónEstefanía tenía una habilidad especial para atender dos cosas, y hasta tres y cuatro, al mismo tiempo. Mientras Marcela le contaba la maravillosa noche en que sintió que el concreto de la calle se había transformado en algodón de azúcar (¿podía haber algo más cursi?), siguió viendo la telenovela y ya que tenía messenger abierto, hablar con un desconocido que intentaba invitarla a salir. Cuando pareció terminar







