-¡Ordena ahora mismo que a la zorra de Caroline y su bastarda sean sacadas de mi casa! ¡luego toma sus cosas y quémalas, que queden cenizas!
-Sí señor ¿desea trato especial?
- ¡Sáquenlas como las zorras y estafadoras que son!
Y así madre e hija son sacadas, en total conmoción y simplemente llevando sus pijamas, son arrojadas a la calle y dado que la noche anterior estuvo lloviendo sus pijamas se empaparon por completo, y antes de que pudieran protestar Peter sale y las observa con absoluto odio.