STELLA HARPER
—Papá… ¿Stella también va a ser mi mamá?
—Hijo, eso es...
—Si tú quieres, Danian… puedo serlo —Mi voz salió suave, con el mismo tono que siempre uso con los niños—. Puedes tener dos mamás, si eso es lo que deseas.
Los niños me miraron en shock. Damian también me observaba, serio, pero en su mirada había algo que transmitía confianza, como si dijera: «va a salir bien». Danian respiró hondo, todavía procesándolo, y luego bajó la cabeza.
—Pero… la otra mamá no me quiere —Su voz era b