56. Capítulo: Fascinante
Aquella mañana, Nora recibió una llamada de su jefe, quien le encargó preparar la comida debido a la llegada de unos invitados especiales a la mansión. No tardó en llegar a la residencia, donde el vigilante le permitió el acceso al enorme jardín, que siempre encontraba fascinante a pesar de haberlo visto varias veces.
Aquél día se había despertado de buen humor, tal vez debido a que su pequeña hija la acompañaba y no había soltado su mano desde que salieron de casa.
No tuvo más opción que lleva