33. Capítulo: "Dolor Persistente"
Nora decidió no darles más vueltas al asunto, y se encaminó hacia la cocina, pero antes entró al baño y se detuvo frente a uno de los espejos para evaluar su apariencia. Acomodó su cabello en una elegante coleta alta y, tras asegurarse de que su rostro no mostrara signos de hinchazón que pudieran revelar sus lágrimas, decidió regresar al trabajo.
Mientras tanto, en la distancia, Dylan observaba cómo su primo abandonaba el hotel. Se sorprendió al notar una venda envuelta alrededor de su cabeza,