Con esa idea en mente, Amber salió de casa, tomando las llaves de su coche. La felicidad impresa en su rostro era incapaz de ocultarse. Estaba embarazada del bebé del CEO más poderoso. Podía resultar extraño que la gente supiera que estaba embarazada de Damián sabiendo que Amber y Damián se habían criado como hermanos, pero al fin y al cabo, la gente podía hablar a sus espaldas todo lo que quisiera.
Damián había cuidado de ella. Ese era su sentimiento más fuerte.
Cuando llegó a la empresa, tod