Mundo ficciónIniciar sesiónEL REFUGIO DEL ENEMIGO
“Tus ojos me dicen te quiero sin que lo digan tus labios “ AnónimoBrice en medio de la oscuridad de aquella sala delicadamente decorada, dejaba a un lado la copa de coñac labrada que sus palmas habían calentado. Su respiración se volvió agitada. Permaneció así por unos minutos con los ojos cerrados como si intentara recordar más…un rostro, una risa…una mujer, una niña. Una joven…aquel rancho. La imagen se dibujaba y diluía en ese cerebro que elucubraba pla






