~COLE BLACKWOOD~
El mundo no se detuvo, por supuesto que no.
Pero dentro de mí, algo sí lo hizo.
Durante un segundo —uno largo, denso, insoportable— no escuché nada más que el latido brutal de mi propio corazón golpeándome en los oídos.
«Estoy embarazada.»
Las palabras quedaron flotando en el aire, pesadas, irreales.
Sentí cómo la sangre me abandonaba el rostro. No porque creyera en ella. No. Sino por el descaro. Por la magnitud de lo que acababa de soltar como si fuera una triviali