~COLE BLACKWOOD~
Mierda.
Harper parecía el diablo en ese momento y ni yo, acostumbrado a domar a los caballos más salvajes, podía dominarla. Sin embargo, no sé si fue por obra de algún poder celestial o qué, logré hacerlo, poniendo toda mi fuerza en ello.
La llevé hacia afuera de las caballerizas, lejos de Lucy —no porque me preocupara ella, sino para evitar que Harper cometiera una locura— y logré calmarla... un poco nada más.
La hice girar entre mis brazos, porque no estaba dispuesto a soltarla para que fuera allá adentro otra vez, a terminar con Lucy.
Lucy cayó al suelo, lloriqueando.
—¡Suéltame, maldita sea! —me gritó, todavía luchando contra mí, pero sin verme.
—Harper, te juro que no estaba pasando nada entre ella y yo. Lo que viste allí... fue Lucy. Ella se me vino encima y yo iba a quitármela cuando tú entraste.
—No me interesa lo que hagas —me dijo, sacudiéndose para que la soltara—. Ni con quién te acuestes. Me interesa que esa mujer puso una víbora en mi cama.
Golpeó las pa