~OLIVER~
La idea fue de Hazel.
O más bien, la culpa fue de Hazel.
Ella apareció esa tarde diciendo que habría lluvia de estrellas durante la noche y que era algo “romántico y mágico”, palabras que automáticamente hicieron que Shelia se pusiera cursi y Leo plnaeara una cita romántica para que la vieran juntos.
Yo ni siquiera estaba prestando demasiada atención a la conversación hasta que Hazel empezó a insistir en que subiéramos a una de las colinas del rancho para verla mejor.
—Deberíamos ir to