Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Isis? –pregunto, bajándome la cremallera del abrigo.
Nada, no hay respuesta, y tampoco escucho nada. Me alarmo un poco, y rápidamente miro la pantalla de mi teléfono verificando que no tengo mensajes ni llamadas de nadie.
Marco el número de teléfono que Elías me dio, pero tampoco. Registro la casa entera, y







