Mundo de ficçãoIniciar sessãoMedianoche en punto.
La sala de guerra del Palacio de la Zarzuela estaba sumida en una oscuridad azulada, iluminada únicamente por los ocho monitores que transmitían feeds en vivo desde las cámaras de casco de cada soldado. Valeria estaba parada tan cerca de las pantallas que podía sentir el calor estático, sus manos aferradas al borde de la mesa de control. A su izquie







