32. Magia
Ravenna
El cuarto de visitas era un espacio encantador, cuidadosamente decorado para proporcionar comodidad y tranquilidad a los huéspedes. Las paredes estaban pintadas en tonos suaves, transmitiendo una sensación de serenidad, mientras una gran ventana permitía la entrada de luz natural, iluminando el ambiente de forma acogedora. Me senté en la cama, observando a la señora Elowen acomodar mis pertenencias sobre ella.
"Cualquier cosa que necesites, solo avísame", asentí, y ella salió, cerrando