Dante y Chloe regresaron a la mansión al atardecer. En el yate estuvieron demasiado acaramelados; Chloe no podía dejar de abrazarlo y besarlo cada que podía, y Dante no se negó en ningún momento. Respondía a sus mimos como si fueran una pareja de recién casados.
Ivanna y Aleksei estaban en la piscin