Chloe suspiró ante las palabras de Dante y, sin cuestionarlo, subió al coche. Él entró justo después y, con un simple gesto, le ordenó al chofer que avanzara. Mientras tanto, el otro vehículo, el que ella usaba habitualmente salió primero de la propiedad. Era la carnada, para asegurar que el enemigo los siguiera a ellos en lugar de al coche donde realmente viajaba la pareja.
Dante se mantuvo en silencio, observando por los cristales cómo el señuelo se alejaba.
- ¿Quién es? - preguntó Chloe- Dan