Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Por dónde empezamos? —pregunté ansioso.
—Comenzaremos desde el principio, Henry. Si quieres hacer las cosas bien, debes tener paciencia. ¿Crees que podrás esperar? —presioné mis puños sin responder y sus ojos se fijaron en esa acción—. Escúchame bien, hijo. Si quieres vengarte, debes volverte frio y calculador. Debes aprender a controlar tus impulsos, a no ceder ante provocaciones. Tienes que ser duro y olvidar todo tipo de sentimentalismos. Sé que eres economista y también que eres demasiado bueno, por lo que iniciaremos adentrándote en el negocio de la familia, aprendiendo a manejar todos mis asuntos y para ello, nos iremos a Italia un tiempo —dijo tajante y mis ojos se abrieron de par en par.
—¡¿A Italia?! —pregunté perplejo y afirmó—. ¡Pero desde allí no podré hacer nada en contra







