Kenton llevaba dos días sin dormir gracias a altas dosis de cafeína. Él se negaba a dejar a Esmeralda sola, aunque ella le había pedido que se fuera a descansar al menos unas horas. Incluso Lourdes había hablado con Marie para que cuide de sus hijos unas horas y así poder ir a la clínica.
Cuando a Esmeralda le dieron el alta médica, Kenton fue quien sintió profundo alivio. Él quería ir a casa, dormir en su cama y darse una ducha. Cuidar a su esposa e hijo en la privacidad de su vivienda re