Azalea
¿Quién diablos es este hombre?
Su imponente presencia me envuelve como un puño que se aprieta, haciéndome difícil respirar. Irradia un aura de autoridad y peligro, erguido y con un atuendo exquisito, mientras su energía oscura se filtra hasta lo más profundo de mi ser.
Me acusa de haberle robado algo precioso. Algo valioso. Algo de lo que juro por mi vida que no sé nada.
Mis pensamientos no solo iban a mil por hora; estaban gritando, arañando las paredes de mi cráneo, desesperados por es