— Mi jefe es muy bueno y me toma en cuenta para cualquier cosa que me involucré, si digo que no respeta esa decisión sin obligarme a nada que no desee, quizás no es el mejor empleo pero me siento cómoda; esa sensación que tenía de sentirme sucia quedó en el pasado.
—Es bueno escuchar eso hija, quiero que sepas que nunca te voy a juzgar por lo que hagas o dejes de hacer, al final solo Dios tiene ese derecho y nadie más. Creo que deberías regresar algún día para confrontar a tu tía y a Angelique,