No podía negar que escuchar a Astrid decir eso me hacía sentir con el ego un poco crecido, no sabía que le había parecido tan apuesto desde aquel día que me conoció y que de paso eso era el motivo por el cuál decía tantas estupideces.
— Bueno, al menos has sentido algo por Ilán y me alegra saber que no estas enamorada de él ya que durante este tiempo que has trabajado para mí lograste que te llegará a querer como una hermanita pequeña, no te quiero ver sufrir cariño y sé que este tonto aunque e