Mi madrina se encarga de recibirlos de una forma tan efusiva que incluso lanzan fuegos artificiales aturdiendo a mi padre, pero, yo ya no me sorprendo de este tipo de tratos cuando se ha comprobado muchas veces que mi madrina no entiende lo que es lo simple y tranquilo.
‘Esta mujer… mejor la dejo que haga lo suyo. Ya después haré que mi madre descanse más.’ Me digo mentalmente mientras entramos ante los saludos respetuosos de todos.— Es un magnífico lugar.— Si que lo es, su hija tiene buenos gustos en todo menos en los hombres. — dice mi madrina observando con frialdad a su hijo.— Madre, ¿recuerdas que tú me pariste? Porque creo que lo estás olvidando. — informa Eydran y yo solo sonrío.— El hecho de que seas mi hijo no quiere decir que olvidaré que eres un completo tonto. — responde su madre mientras entramos a la sala donde de inme