Valeria se quedó parada frente a la tumba de Pietro, por largo rato, las flores que llevaba no pudo colocarlas al ver que recién habían colocado unas, era claro quien las había puesto, ella aun no podía creer lo que estaba sucediéndole, desde que nació Paloma había temido este día y ahora que Massimo sabia la verdad, ella sentía que esa pesada carga se aligeraba un poco, lo que era cierto era que no sabía cuánto más podría ocultar esa dolorosa verdad a Marco.
- ¿Qué debo hacer Pietro? No sé cómo