Luciano después de ver que su padre se alejaba y que su hermana, intentaba detener una pelea, cambio su semblante y volteo a ver a su hermosa hermana, la cual llevaba aun un tazón con palomitas.
- ¡Hola hermosa! – Dijo Luciano sonriendo y acariciándole la mejilla a Laura.
- ¡Hola, hermano! ¿Qué haces aquí? Aun no me dices… - Respondió la chica con una sonrisa dibujada en el rostro.
- Mi querida Laura, vine de visita permanente, aun no se cuando regresare a Londres. – Dijo Luciano viendo con tern