Mundo ficciónIniciar sesiónLa rabia de Amber no tenía límites, había dejado el apartamento de Paola con la ilusión de volver a vivir con Leonado, pero nunca imaginó lo que encontraría cuando sube por el ascensor hasta su puerta. Quizás por eso el estúpido del conserje le pidió llamar primero. Nunca había sido de su agrado y el que le diera la llave fue a propósito.
—Malditos! —gruñe antes de salir del as






