James y yo nos miramos a los ojos, y no hace falta que hablemos, nuestras miradas lo dicen todo.
El bullicio de la ciudad desaparece, dejándonos solos en nuestro pequeño mundo, el cual tanto añoro. Justo en este momento, necesito escuchar las razones por las cuales me abandonó. Mi corazón alberga una pequeña esperanza, aferrándose a la posibilidad de que exista una justificación importante, sin embargo, no estoy lista para enfrentar su verdad. La idea de que sus motivos puedan ser lo suficient