Mundo de ficçãoIniciar sessãoDeclan apretó la mandíbula, cuestionándose si subir al auto con aquella mujer fue una buena decisión, aunque no podía negar que le atraía, había ido aquel bar para relajarse lo había logrado al menos las dos primeras horas, estar de vuelta en Alemania era una mezcla de sentimientos, luego había terminado escuchando las quejas y despechos de la mujer que sostenía entre sus brazos y besos le volvían loco. Quien iba a decir que terminaría así, sin duda era una mujer singular.
Decla







