Mundo ficciónIniciar sesión—Una noche.
Esa fue su única respuesta.
—La tomo, una noche con esta hermosa señorita—se levantó tomando su chaqueta y le tendió la mano para ayudarla a incorporarse.
Artemisa tomó su mano sin dudarlo, al levantar la mirada noto la gran diferencia de altura entre ambos altos, parecía vestir casual, aunque llevaba un aire informal traje, pero sin corbata y zapatos mocasines.
—Señorita, ahora







