TRENTON
Dos bebés. Todavía me costaba creerlo.
Me desperté la mañana después de la ecografía, aún asimilando la información.
Me quedé en la cama mirando al techo mientras la realidad se imponía. Nunca había pensado seriamente en tener hijos después de mi hija, y no es que no fuera feliz. Todo lo contrario. Estaba eufórico, pero a la vez atónito de que aún fuera posible ser padre, no solo de un hijo, sino de dos.
Fionn iba a perder la cabeza, y yo me reía de eso.
Bronwyn seguía dormida a mi lado