Mundo de ficçãoIniciar sessãoTRENTON
Empecé a provocarla, mi mano libre recorriendo su cuerpo, rozando la cara interna de sus muslos sin piedad. Rocé con los nudillos los pliegues húmedos de su coño, pero me aparté cada vez que ella gemía y se arqueaba hacia mí. «Todavía no, nena», murmuré, mordisqueando su lóbulo. «Quiero que gotee por mí, suplicando antes de darte lo que necesitas». Se retorció bajo mi abr







