Leah cuido de Fabio toda la noche, en un punto cerro los ojos por un momento; no podía estar más agradecida. No pudo evitar sonreír, nunca dejaba de sorprenderla, pero cada palabra ¿Sería suficiente? con aquel pensamiento se quedó dormida, sintió como era zarandeada abrió los ojos entre abriendo cubriéndose de la fuerte luz que entraba en la habitación.
—¿Qué haces tú aquí? —preguntó una voz desconocida, ella todavía está un poco confundida de quien se trataba.
—¿Quién eres?
Aquella pregu